Una arquitectura que mira al mar y respira horizonte
Donde el paisaje se convierte en arquitectura
Hay lugares que no se limitan a ocupar un terreno.
Lo interpretan.
En lo alto de Premià de Dalt, entre la montaña y el Mediterráneo, surge Horizontes Infinitos, una residencia concebida como un diálogo silencioso entre arquitectura, naturaleza y luz.
Desde el primer instante se percibe que esta casa no sigue una lógica convencional. Sus líneas, su geometría y su orientación están pensadas para un único propósito: capturar el horizonte.
Aquí, cada estancia es una ventana abierta al paisaje. El azul del mar y el verde de las colinas se encuentran en una línea lejana que cambia de matiz a lo largo del día.
Y la casa lo abraza todo. Una villa de lujo en el Maresme.
Una casa diseñada para vivir el espacio
Con aproximadamente 600 m² construidos sobre una parcela de 1.009 m², la vivienda se organiza en tres niveles conectados por ascensor, creando una circulación natural entre las zonas privadas y los espacios de encuentro.
La planta principal se abre al exterior a través de grandes superficies acristaladas. La cocina, el comedor y la sala de estar se integran en un espacio continuo que respira amplitud y luz.
La arquitectura desaparece para dejar paso a lo importante: el paisaje.
Desde aquí se accede a la terraza principal, donde una piscina de líneas limpias parece prolongarse hacia el mar. Es un lugar pensado para detener el tiempo: desayunos con la primera luz, tardes de verano junto al agua, conversaciones que se alargan mientras el sol cae sobre el Mediterráneo.
El descanso elevado sobre el mar
En la planta superior se encuentran cinco habitaciones en suite, concebidas como refugios íntimos y tranquilos.
La master suite ocupa un lugar privilegiado, con vestidor y un baño donde la ducha y la bañera se abren a la luz natural.
Despertar aquí tiene algo de ritual: abrir los ojos y ver el horizonte antes incluso de salir de la cama.
Las grandes ventanas convierten cada habitación en un mirador privado hacia el paisaje del Maresme.
Espacios que se adaptan a tu forma de vivir
La planta inferior ha sido concebida como un territorio flexible.
Cuenta con aparcamiento para cuatro vehículos y amplios espacios que pueden transformarse según el estilo de vida de quien la habite: gimnasio privado, sala de cine, bodega, estudio creativo o zona wellness.
Es una arquitectura que no impone usos, sino que invita a imaginar.
Naturaleza que abraza la casa
El proyecto paisajístico prolonga la arquitectura hacia el exterior.
Más de 400 m² de jardines rodean la vivienda, con vegetación seleccionada para integrarse en el entorno mediterráneo y evolucionar con las estaciones.
Árboles, plantas aromáticas y especies autóctonas crean una atmósfera viva y serena.
No se trata solo de un jardín.
Es un paisaje diseñado para acompañar la casa.
El privilegio de vivir entre Barcelona y el mar
Premià de Dalt es uno de esos lugares que han sabido mantener su esencia.
Un municipio tranquilo, rodeado de naturaleza y con vistas abiertas al Mediterráneo, situado a apenas veinte minutos de Barcelona.
Aquí se vive con una calma que la ciudad ha olvidado, sin renunciar a su cercanía.
Playas, puertos deportivos, restaurantes y naturaleza conviven con la privacidad y el silencio de las colinas del Maresme.
Un lugar pensado para quienes buscan horizonte
Horizontes Infinitos no es solo una casa.
Es una manera de habitar el paisaje.
Una arquitectura que invita a mirar lejos.
Un refugio donde el horizonte forma parte de la vida cotidiana.
Y si quieres recorrerla con más detalle y descubrir cada espacio desde casa, puedes verla también aquí:
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