Hay propiedades que empiezan con una puerta.
Otras empiezan mucho antes.
Con un terreno, unos árboles, una orientación, el sonido del bosque y la posibilidad de decidir cómo queremos vivir.
En Sant Pere de Vilamajor, en un entorno residencial profundamente vinculado al paisaje del Montseny, encontramos una parcela urbana sin edificar de 996 m² según Catastro y 1.016 m² según Registro.
Un pequeño territorio propio desde el que pensar una casa todavía inexistente.
No se vende aquí una arquitectura terminada.
Se vende algo anterior: la posibilidad de imaginarla.
Un terreno que todavía puede ser muchas cosas
La parcela conserva una vegetación abundante y madura que define buena parte de su carácter actual.
Árboles, sombra y una sensación de intimidad acompañan un terreno de geometría irregular que se abre hacia dos viales de la urbanización.
Según la documentación registral disponible, se trata de una porción de terreno urbano edificable, actualmente sin construcción.
Eso permite plantear un futuro proyecto residencial desde cero, sujeto naturalmente a los parámetros urbanísticos y licencias que correspondan.
Y quizá ahí reside su mayor atractivo.
No tener que adaptar una casa existente a una manera de vivir.
Poder empezar desde la tierra.
Pensar la orientación.
La entrada de luz.
La relación entre interior y exterior.
Un jardín que conserve parte del arbolado.
Una terraza entre copas.
Espacios abiertos al paisaje.
Una arquitectura discreta, integrada, concebida alrededor de las personas que finalmente la habitarán.
Construir también es elegir cómo vivir
Una parcela no habla todavía de habitaciones, cocinas o metros interiores.
Habla de posibilidades.
De dónde entrará el sol por la mañana.
De qué árboles queremos conservar.
De cómo queremos mirar hacia fuera.
De cuánto espacio necesitamos y cuánto preferimos dejar simplemente como jardín.
Aquí, la arquitectura puede nacer de esas preguntas.
Una vivienda contemporánea integrada en el paisaje.
Una casa familiar rodeada de verde.
Un refugio desde el que vivir cerca de Barcelona sin renunciar a una relación cotidiana con la naturaleza.
El proyecto definitivo deberá desarrollarse conforme al planeamiento urbanístico vigente y a las correspondientes autorizaciones municipales.
Pero antes del proyecto está la intención.
Y algunos lugares invitan especialmente a imaginarla.
Sant Pere de Vilamajor · vivir cerca del Montseny
Sant Pere de Vilamajor pertenece al Vallès Oriental y mantiene una relación muy directa con uno de los grandes paisajes naturales del entorno de Barcelona: el Montseny.
Aquí el territorio cambia de escala.
Bosques, caminos y pequeñas carreteras acompañan un modelo residencial donde la naturaleza deja de ser una escapada de fin de semana para convertirse en parte del día a día.
El municipio permite combinar esa sensación de retiro con la proximidad a poblaciones consolidadas del Vallès Oriental y sus servicios.
Es una localización especialmente coherente para quienes buscan más tierra, más verde y otra relación con el tiempo, sin plantearse necesariamente una vida aislada.
Tierra y proyecto
Hay terrenos que se compran por sus metros.
Y otros que se eligen por lo que permiten imaginar.
Este pertenece a esa segunda categoría.
Un espacio todavía abierto.
Bosque.
Arquitectura por venir.
Y la posibilidad de crear una casa que no tenga que parecerse a ninguna otra.
Si estás pensando en construir tu propia casa en un entorno natural del Vallès Oriental, podemos enseñarte la parcela y compartir contigo toda la documentación disponible.
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