Casa unifamiliar en venta en la urbanización Can Domènech, Tordera, junto al entorno natural de Sant Cebrià de Vallalta y con el mar Mediterráneo al fondo. Una vivienda reformada, luminosa y versátil, pensada para vivir entre montaña, silencio y horizonte.
Hay casas que no necesitan imponerse. Basta con llegar, mirar alrededor y entender que allí la vida puede tomar otro ritmo.
En la parte alta de la urbanización Can Domènech, en Tordera y muy cerca del entorno de Sant Cebrià de Vallalta, esta casa unifamiliar se abre al paisaje con una calma difícil de encontrar. Desde la vivienda, las vistas se extienden hacia la montaña, el verde del entorno y el Mediterráneo al fondo, como una línea azul que acompaña la vida cotidiana sin invadirla.
La casa ha sido reformada con una estética clara, contemporánea y mediterránea. Sus volúmenes blancos, la luz natural y la relación constante con el exterior crean una sensación de refugio sencillo: una vivienda pensada para vivir hacia fuera, pero también para recogerse dentro cuando llega el invierno, el fuego y la pausa.
Una planta principal cómoda, abierta y luminosa
La vida principal de la casa se organiza en una planta funcional, con espacios bien conectados y una lectura muy cómoda.
El salón comedor es amplio y sereno, con chimenea de leña como punto central. Un espacio pensado para el día a día, para los encuentros tranquilos, para las tardes de invierno y para esa manera de habitar donde el paisaje también forma parte de la casa.
La cocina office, abierta al salón, aporta carácter gracias a sus suelos hidráulicos. Es una cocina integrada, viva y práctica, que permite cocinar, compartir y estar presente en la vida familiar sin quedar aislada del resto de la vivienda.
En esta misma planta encontramos tres habitaciones dobles. Una de ellas incorpora vestidor, aportando un plus de orden y privacidad. La distribución se completa con dos baños completos: uno con ducha y otro con bañera exenta, pensada como un pequeño gesto de calma dentro de la rutina.
La vivienda dispone de sistema de climatización por conductos con aire frío y calor, lo que aporta confort durante todo el año.
Un altillo íntimo para imaginar nuevos usos
En la planta superior, un altillo accesible mediante escalera batiente ofrece un espacio adicional lleno de posibilidades. Con suelo de parquet y un ambiente recogido, puede funcionar como zona de invitados, rincón de juegos, estudio creativo o pequeño refugio de lectura.
Su altura contenida lo convierte en un espacio más íntimo que convencional, ideal para usos flexibles y momentos concretos, sin restar protagonismo a la planta principal.
Planta inferior independiente: espacio extra para adaptarse
La planta inferior incorpora dos estancias amplias e independientes, con un gran potencial de uso. Pueden plantearse como zona de trabajo, habitación auxiliar, espacio de almacenaje, taller, estudio o incluso como área complementaria para invitados, siempre según necesidades y previa verificación documental y urbanística cuando proceda.
Esta flexibilidad es uno de los valores de la casa: permite adaptar la vivienda a distintas etapas vitales, modelos familiares o formas de trabajar desde casa.
Exterior mediterráneo: piscina, barbacoa y vida al aire libre
El exterior está pensado para disfrutarlo sin demasiada explicación. La piscina de cloro se convierte en el centro natural del verano, rodeada de zonas abiertas, sol y vistas despejadas.
La zona de barbacoa, cocina exterior y picnic invita a comidas largas, sobremesas sencillas y fines de semana en calma. Un espacio honesto, mediterráneo y familiar, donde la casa se vive tanto dentro como fuera.
La propiedad cuenta también con parking exterior tipo porche, una solución práctica y visualmente ligera que completa el conjunto.
Can Domènech: vivir entre montaña y costa
Can Domènech es una urbanización de ambiente tranquilo, rodeada de naturaleza y situada en un punto estratégico para quienes buscan privacidad sin alejarse completamente del mar. Desde aquí, el entorno de Sant Cebrià de Vallalta, Sant Pol de Mar y la costa del Maresme quedan relativamente cerca, permitiendo combinar vida residencial, paisaje y conexión con servicios.
Es una ubicación para quienes valoran la calma, las vistas abiertas, la sensación de aire limpio y la posibilidad de vivir en una casa con exterior, piscina y espacios propios, sin renunciar a la proximidad de la costa.
Una casa para vivir con horizonte
Costa Blanca 19 es una casa para quien busca algo más que metros. Una vivienda reformada, luminosa y versátil, con piscina, chimenea, espacios exteriores y vistas que abren la mirada.
Un lugar donde la montaña está cerca, el mar aparece al fondo y la vida puede organizarse con más espacio, más calma y más sentido.
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