Vivir cerca, conservar un espacio propio.
Hay casas en las que la vida puede abrirse hacia fuera sin renunciar a un lugar donde recogerse. En Pineda Feu–El Pinar, esta casa en venta en Lliçà d’Amunt propone esa convivencia: jardín para alargar el día, espacios para reunirse y rincones donde cada uno puede encontrar su propio ritmo.
Casa en venta en Lliçà d’Amunt · Un lugar para compartir
Construida en 1975, conserva una manera generosa de entender el hogar. Dos salones permiten que una conversación continúe mientras, en otro espacio, alguien lee o descansa. La cocina de madera de cerezo invita a recuperar el gesto cotidiano de cocinar juntos, poner la mesa y quedarse un rato más.
Sus seis dormitorios dan cabida a distintas formas de convivir. La suite, con vestidor, estar propio y chimenea, introduce una escala más íntima: cerrar la puerta, bajar el ritmo, disponer de un espacio que no necesita compartirse siempre.
La vida también sucede en el jardín
Salir al porche con el primer café. Preparar una comida bajo la pérgola. Encender la barbacoa o el horno de piedra y dejar que la sobremesa encuentre su duración. El exterior permite imaginar una vida hecha de estos gestos, con espacio para recibir y para estar a solas.
La piscina, con cerramiento acristalado practicable, tiene su propio lugar en el conjunto. Más allá, la antigua pista de tenis abre otra pregunta: qué conservar, qué transformar y qué lugar dar a cada parte del jardín en una nueva etapa.
Espacio para una nueva manera de habitar
En la planta superior, la sala diáfana con volta catalana, cocina, baño y terraza ofrece un ámbito distinto dentro de la misma vivienda. Un lugar para trabajar en un proyecto, reunirse o dedicar tiempo a una afición. Abajo, la bodega y la zona de ocio completan esa posibilidad de hacer sitio a lo que a menudo queda fuera de la rutina.
La casa necesita una actualización general y la revisión de algunas instalaciones. Su interés está también ahí: en poder leer lo que ya existe, decidir qué merece permanecer y adaptar el resto a tu manera de vivir. Una reforma puede empezar con una pregunta sencilla: ¿cómo quieres pasar tus días aquí?
Ven a imaginar tu vida aquí
Las fotografías muestran los espacios. Una visita permite entender cómo se relacionan, recorrer el jardín y descubrir dónde te gustaría detenerte. En Muditā Barcelona te acompañamos a mirar la propiedad con calma y a valorar sus posibilidades con la documentación disponible.
